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Sé bruto·a, pero no brutal

Published on 17/05/2026

Cuando le escribimos a alguien, organizamos nuestro pensamiento, edulcoramos nuestro análisis, hacemos "políticamente correcto" o diplomacia. ¡En el mejor de los casos! Y en el peor, somos hipócritas o mentiroso·as.

Escribirse a uno·a mismo·a tiene algo liberador en términos de Verdad. Puedes decirlo todo, decírteTElo todo, escribirlo todo, sin filtro.

Es una oportunidad fantástica para pasar del pensamiento a la escritura, y luego de la escritura a la toma de conciencia.


Escribirse es tomar conciencia

Plasmar palabras es anclar una idea, una reflexión. Lo que se deposita toma forma y cobra vida. Mientras escribo estas palabras que estás leyendo, también estoy elaborando y construyendo. El diálogo con mi mente hace que mi bolígrafo se mueva o que mis dedos bailen sobre un teclado. Hago tachones, borro ciertos caracteres al releer.

``En resumen, intento convencerte.

Y es en este momento cuando el siglo XXI y su cúmulo de avances tecnológicos toma el relevo. Puedes decir, mostrar, dejar hablar a tu cuerpo, a tus emociones y captarlos en imágenes. Puedes dejar que se exprese tu lenguaje no verbal.

La cápsula temporal no es una novedad en sí. Lo que es nuevo es la posibilidad de ser aún más directo·a y sincero·a que por escrito:

  • decir sin traducir
  • mostrar sin (auto)ocultarse
  • exponerse sin mostrarse
  • atreverse con la verdad sin ser juzgado·a

Ese es el fondo del proyecto: lograr hablarte a ti mismo·a. Dejar pasar el tiempo. Mirarte y escucharte tal·cual eras en un período o un instante dado de tu vida.

De todos modos, no tendrás nada más que hacer cuando recibas tu cápsula temporal: vas a escucharte porque no podrás resistirte!


El tiempo largo, a contracorriente de lo instantáneo

Y todo esto en un tiempo largo. La era de lo instantáneo quedará puesta del revés. Estás aquí en la antítesis de las redes sociales habituales.

Bienvenido·a a SlowChat y Longagram, en oposición a Snapchat e Instagram.

Por ti mismo·a, seguramente tendrás tendencia a querer enviarte una cápsula "dentro de no mucho tiempo", porque tendrás prisa por revivir el instante grabado o prisa por sentir la nueva emoción generada al ver a ese "Tú" más joven.

Debes resistir.

Intenta en la medida de lo posible apuntar al tiempo largo. La fuerza del mensaje y el impacto de la sorpresa solo serán más intensos.


¿Y si tu imagen te incomoda?

Es posible que formes parte de las personas que tienen un déficit de percepción de su propia imagen. En ese caso, siempre puedes optar por una cápsula de voz en lugar de una cápsula de vídeo. La entonación, las pausas, la búsqueda de palabras, los trémolos, pueden decir tanto como una expresión facial.

Inténtalo, sé honesto·a y franco·a. Nadie más que tú (re)verá ni escuchará este instante.

Si permaneces abierto·a y te liberas de tu máscara cultural o social, es muy probable que esta cápsula llegue en el momento mismo en que sea necesario escucharla.


¡Lánzate!